Esta perspectiva positiva de
mes en un momento de relativa incertidumbre en España, sobre todo por la cuestión de quién gobernará el país en 2017 y el enigma aún no resuelto del Brexit…
Según las estimaciones del banco, el año que viene se registrarán unas 475.000 transacciones de viviendas, ya que la demanda nacional sigue solidificándose y la extranjera también aumenta, diversificándose a medida que se instalan más compradores chinos, estadounidenses y escandinavos.
Y a medida que aumenta la confianza, también lo hacen las viviendas reales: los analistas prevén que en 2017 se concedan unas 70.000 licencias de obra nueva, un 40% más que el año pasado.
Un aumento del 3,5% en el precio de la vivienda devolvería a la vivienda media española a los valores de 2004. Esto significa que los precios anteriores al boom volverán a ser la norma, y muy pocos analistas esperan una explosión de crecimiento similar a la que se produjo en 2005 cuando los consumidores, impulsados por el crédito, inflaron el mercado.
Esta vez, el crecimiento será más sobrio, ya que los tipos de interés se mantienen bajos y mantienen la expansión económica dentro de niveles manejables. De hecho, el BBVA espera que se creen unos 800.000 nuevos puestos de trabajo en España el próximo año, lo que -de ser cierto- será justo la tónica que España necesita para continuar su curso de recuperación.


