
Tras evaluar todo tipo de datos mensuales, tendencias y variaciones regionales, las cifras oficiales del Gobierno ofrecen quizá la imagen más clara hasta la fecha de lo bien que se ha comportado el mercado inmobiliario en 2016.
Los datos se basan en las escrituras registradas a lo largo del año, y revelan que el valor de las viviendas de reventa ha aumentado un 3,5% respecto al año pasado, mientras que las de nueva construcción son un 7,3% más caras.
En términos trimestrales, lascifras revelan también un aumento del 0,8% respecto al trimestre anterior, lo que anima aún más al sector a creer que las subidas constantes y sostenidas de los precios de la vivienda se han convertido en la norma, y debería disipar los temores en ambos extremos del espectro: que los precios hayan empezado a estancarse o que suban demasiado deprisa.
La realidad es mucho más sobria y tranquilizadora. Las diferencias regionales siguen siendo notables, lo que en sí mismo es motivo de consuelo. Aunque se registraron ligeras caídas de precios en algunas regiones (sobre todo Murcia, Comunidad Valenciana y Castilla y León), los aumentos en las zonas más populares de Madrid, Cataluña, Baleares y la Costa del Sol fueron fuertes, y ponen de relieve la importancia que tienen entre los compradores una buena ubicación y unas infraestructuras de primera calidad.
Estas cifras deberían animar aún más a los compradores potenciales a medida que nos adentramos en 2017, un año que se prevé aún más fuerte que 2016.



