
España no sólo es accesible, bella y extremadamente acogedora, sino que también es uno de los destinos más seguros de Europa. La amenaza terrorista que acecha a gran parte del Mediterráneo oriental y meridional es uno de los motores de laexcelente temporada estival española, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (CMVT)….
Según el director del WTTC, David Scowsill, se espera que España termine el verano de 2016 con un aumento de entre el 20 % y el 30 % en el número de turistas que visitan el país, junto con Portugal e Italia, que también se han beneficiado del tenso clima actual.
Según Scowsill, la «percepción de la seguridad» es un factor determinante a la hora de elegir las vacaciones, y con las recientes atrocidades terroristas ocurridas en Turquía, Egipto, Túnez y Francia, millones de personas han decidido pecar de precavidos y dirigirse a los centros turísticos de España.
Según datos del WTTC, el número de turistas que visitan Egipto este verano ha descendido un 50%, mientras que la reputación de Francia se ha visto dañada tras una serie de atentados mortales en todo el país.
Turquía, por su parte, se ve doblemente afectada, ya que ha sido escenario de muchos de los atentados terroristas más mortíferos del año y, además, comparte frontera con Siria e Irak, las dos naciones donde el ISIS es más fuerte.
Y no sólo el WTTC ha observado esta tendencia. La Asociación de Agencias de Viajes Británicas (ABTA) también espera que 2016 sea un año récord para el país. «España va a batir un récord histórico de visitantes de todo el mundo, incluido el Reino Unido», declaró Sean Tipton, representante de la ABTA.
Una temporada de verano fuerte no sólo es un impulso oportuno para las cifras de empleo de España, sino que tales aumentos tienen un efecto duradero en las personas, aumentando las posibilidades de que vuelvan año tras año. En los seis primeros meses de este año, España registró 32 millones de turistas, la mitad que en 2015, antes de los meses de mayor afluencia, julio y agosto.
Y los veraneantes felices no sólo suponen un impulso para la economía local, sino que también generan un interés sostenido por la compra de propiedades en España, lo que mejora aún más la economía española en general.


